Carolina Pichardo
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Santo Domingo, RD.
Cuando las autoridades colombianas y estadounidenses llegaron hasta César Emilio Peralta, en un exclusivo hotel de Cartagena, en Colombia, este admitió ser el hombre que buscaban. No se resistió. Confirmó su identidad y colaboró en el proceso de arresto.
César estaba en una habitación del hotel Murano Elite en el sector Boca Grande, en Cartagena, donde había llegado tras haber pasado unos días en un apartamento en la localidad de Castillo Grande.
Estos fueron los momentos finales de un amplio operativo de tres días por las calles de Cartagena siguiendo a vehículos y personas, y que primero les llevó a un domicilio de lujo en Castillo Grande, hasta llegar al hotel, ubicado frente al mar Caribe, donde se produjo la detención.
El general Henry Sanabria, comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena, conversó con este diario y explicó que junto a César Peralta fueron detenidos Otto de la Vega, ciudadano colombiano, sobre quien pesaba una orden de detención por lavado de activos y otras dos personas, quienes al ser depuradas y al no hallárseles registros delictivos fueron puestos en libertad.
“La noche del domingo se hace una verificación del desplazamiento que tendría para el día de hoy (lunes). Se confirma que se hospeda en un hotel, que no sale de esa habitación y se procede al allanamiento que había sido solicitado por la Fiscalía”, dijo el general.
Desde el momento en el que César Emilio Peralta es identificado en Cartagena, se hacen los seguimientos y del proceso de captura pasaron tres días.
El general explicó que una vez detenido Peralta, en cuyo operativo participaron agentes Marshall de los Estados Unidos, se procedió a sus trámites para la extradición.
“El avión que partiría desde Colombia a territorio norteamericano, ya debe estar en camino para poder hacer ese viaje”, reveló Sanabria a este diario.